Knight’s Path alcanza las 100.000 wishlists en Steam y se convierte en símbolo del rechazo a las agendas forzadas en los videojuegos
En el saturado panorama del desarrollo indie europeo, pocos lanzamientos recientes han generado una reacción tan intensa —y tan polarizada— como Knight’s Path. En apenas 16 días desde la publicación de su página en Steam, este RPG de acción ambientado en una Europa medieval de baja fantasía ha superado la barrera de las 100.000 wishlists, una cifra excepcional para un proyecto desarrollado por un equipo pequeño y sin el respaldo de una gran editora.
El éxito no ha llegado por casualidad. Knight’s Path se ha convertido en el epicentro de un debate cada vez más recurrente en la industria: la fatiga de una parte significativa del público frente a la introducción de agendas ideológicas explícitas en los videojuegos, especialmente en títulos históricos o de fantasía “realista”. Y, por contraste, el caso de 1348: Ex Voto ha servido como catalizador de esa discusión.
Un RPG medieval que apuesta por el realismo, la belleza clásica y la diversión
Desarrollado por Jan Tichota y Aamn Chahrour, Knight’s Path es un action RPG narrativo de mundo abierto contenido, ambientado en una versión ficcionalizada del Sacro Imperio Romano Germánico del siglo XIV. El jugador encarna a Alryk, un noble caído en desgracia que debe reconstruir su vida a través del combate, la exploración y las relaciones personales.
El sistema de combate se inspira directamente en las Artes Marciales Históricas Europeas (HEMA), con énfasis en posicionamiento, peso del arma y progresión realista de armaduras. Pero más allá de sus mecánicas, el juego ha llamado la atención por algo que muchos títulos occidentales parecen haber abandonado: el diseño atractivo y natural de sus personajes femeninos.
Uno de los ejemplos más comentados es Amelie, uno de los intereses románticos del juego. Su diseño —rasgos suaves, proporciones realistas, estética cuidada y una feminidad sin complejos— fue presentado en redes sociales por el propio estudio y rápidamente se volvió viral, acumulando millones de visualizaciones y decenas de miles de interacciones.

Lejos de tratarse de una hipersexualización caricaturesca, los desarrolladores defendieron el diseño como una representación coherente con el contexto histórico y con la personalidad del personaje. Historiadores y usuarios recordaron, además, que las mujeres medievales —especialmente de clases altas— sí utilizaban cosméticos naturales, pese a que ciertos discursos contemporáneos tiendan a negarlo.
“Nos importa el gaming y la diversión”: la respuesta que encendió la polémica
La controversia estalló cuando un usuario preguntó en X si Knight’s Path incluiría opciones románticas LGBT. La respuesta del estudio fue directa y sin rodeos:
“Nos importa el gaming y la diversión, no las agendas modernas.”
El mensaje, lejos de hundir al proyecto, actuó como un acelerador viral. La publicación superó los 6 millones de visualizaciones, y para muchos jugadores se convirtió en una declaración de principios frente a lo que consideran una tendencia creciente a priorizar mensajes ideológicos por encima del diseño, la coherencia narrativa o la diversión.
El apoyo no tardó en llegar. Entre las voces más visibles estuvo Mark Kern (Grummz), veterano productor de Diablo II y exlíder de World of Warcraft, quien defendió públicamente al estudio y señaló que el éxito del juego demostraba una desconexión entre ciertos discursos de la industria y los gustos reales del público.
En paralelo, la cuenta oficial de Knight’s Path pasó de unos pocos miles de seguidores a más de 51.000, y su tráiler superó 1,8 millones de visualizaciones, consolidando su posición como uno de los indies más observados del momento.
1348: Ex Voto y el choque entre dos visiones creativas
En el extremo opuesto del debate aparece 1348: Ex Voto, un action-adventure cinematográfico ambientado en la Italia de la Peste Negra, desarrollado por Sedleo y con lanzamiento previsto para marzo de 2026. El juego propone una experiencia más lineal y narrativa, protagonizada por Aeta, una caballera errante cuya estética andrógina y narrativa centrada en su relación con Bianca ha sido interpretada por parte del público como una apuesta explícita por discursos identitarios contemporáneos.
Aunque Ex Voto cuenta con valores de producción sólidos y un sistema de combate también inspirado en HEMA, las críticas se han centrado en lo que muchos jugadores perciben como una priorización de mensajes DEI/LGBT por encima del atractivo visual, la inmersión histórica o la libertad del jugador. A esto se suma un precio de lanzamiento relativamente alto para un indie, lo que ha limitado su tracción inicial.
La situación se tensó aún más cuando cuentas asociadas a Ex Voto publicaron mensajes burlándose de la postura de Knight’s Path, utilizando frases como “Modern audience is in, chuds are out”. Para muchos observadores, el gesto fue visto como un ataque innecesario de un indie contra otro, que terminó jugando en su contra.
De hecho, tras la polémica, Knight’s Path no solo superó a Ex Voto en número de wishlists, sino que llegó a situarse más de 200 posiciones por delante en los rankings de Steam, reforzando la narrativa de que el mercado está enviando un mensaje claro.
¿Cambio de tendencia o caso aislado?

El enfrentamiento entre Knight’s Path y 1348: Ex Voto va más allá de dos juegos concretos. Para muchos analistas, refleja una fractura creciente entre parte del público jugador y ciertas corrientes creativas dominantes en el desarrollo occidental, especialmente cuando contrastan con estudios asiáticos que siguen apostando sin complejos por personajes femeninos atractivos, como ocurrió recientemente con Stellar Blade.
El éxito de Knight’s Path sugiere que existe una audiencia amplia que valora la coherencia estética, la fidelidad histórica y el entretenimiento por encima del activismo, y que está dispuesta a apoyar con fuerza proyectos que adopten esa filosofía.
Queda por ver si este fenómeno marcará un punto de inflexión o si se trata de un caso excepcional amplificado por la polémica. Pero, por ahora, los números hablan con claridad: 100.000 wishlists en poco más de dos semanas no son una casualidad, y el mensaje del mercado parece inequívoco.
En una industria cada vez más fragmentada, Knight’s Path ha encontrado su público… y lo ha hecho tomando partido.












