Un Red Magic 11 Pro con Snapdragon 8 Gen 5 ejecuta Cyberpunk 2077 de PC en Android a 30–50 FPS gracias a emulación con Proton y FSR. El gaming AAA móvil da un salto inesperado.
Un smartphone Android de gama alta logra ejecutar Cyberpunk 2077 de PC a 30–50 FPS mediante emulación
Cuando Cyberpunk 2077 debutó en 2020, la sola idea de ejecutarlo en un smartphone rozaba lo absurdo. Era uno de los títulos más exigentes del momento en PC, una referencia gráfica que ponía contra las cuerdas incluso a equipos de gama alta.
Seis años después, ese escenario ya no pertenece a la ciencia ficción tecnológica.
El canal de YouTube del especialista en dispositivos compactos ETA Prime ha demostrado que un móvil Android de última generación puede emular la versión de PC del juego y mantener tasas de rendimiento que, sin ser perfectas, sí resultan jugables.
El hardware elegido: Red Magic 11 Pro
El experimento se llevó a cabo con el Red Magic 11 Pro, uno de los teléfonos gaming más potentes disponibles actualmente. Este dispositivo integra el procesador Snapdragon 8 Gen 5, acompañado de 16 GB de memoria LPDDR5T.
Pero lo que realmente distingue al Red Magic 11 Pro es su sistema de refrigeración: incorpora refrigeración líquida interna y un ventilador activo, una combinación poco habitual en smartphones. El objetivo es claro: mantener altas frecuencias sostenidas durante cargas prolongadas, algo crucial cuando se intenta ejecutar un título AAA de PC mediante emulación.
Para lograr la hazaña, ETA Prime utilizó la plataforma GameHub de GameSir, que emplea la capa de compatibilidad Proton, desarrollada por Valve, como parte de su sistema de emulación de PC en Android.
Ajustes gráficos: 720p, FSR y frame generation

La configuración inicial no buscaba espectacularidad, sino estabilidad. El juego se ejecutó a 720p, con ajustes gráficos en bajo y utilizando FSR 2.1 en modo Balanced.
Con estos parámetros, el Red Magic 11 Pro logró sostener alrededor de 30 FPS en la mayoría de situaciones. En los peores momentos, el rendimiento descendía a la franja alta de los 20 FPS, pero nunca caía a cifras injugables. Según el creador, la experiencia se sentía sorprendentemente fluida dentro de esos márgenes.
Al activar la generación de fotogramas (frame generation), el panorama mejoró notablemente. Las tasas de cuadros alcanzaron picos cercanos a 50 FPS y rara vez bajaron de los 40 FPS. Incluso al probar el preset gráfico de Steam Deck —que eleva algunos parámetros a calidad alta— el teléfono logró mantenerse en torno a 27 FPS sin generación de cuadros, y entre 40 y 50 FPS con ella activada.
No es una experiencia “ultra”, pero sí una demostración clara de que el umbral de lo posible se ha desplazado.
El costo térmico del rendimiento

Los datos internos mostraron un uso de CPU entre el 60% y el 80%, mientras que la GPU se movía en un rango del 50% al 60%. La memoria RAM también trabajaba al límite, con ocupaciones cercanas al 80%.
Y el calor no fue un detalle menor: pese al sistema de refrigeración líquida, el dispositivo alcanzó temperaturas de hasta 100 °C. Los problemas térmicos son, de hecho, una crítica recurrente hacia dispositivos con Snapdragon 8 Gen 5 bajo cargas extremas.
El resultado es una hazaña técnica acompañada de exigencias físicas considerables para el hardware.
El papel de Valve y la evolución de la emulación en Android
Este avance no ocurre en aislamiento. Valve ha desempeñado un papel relevante al impulsar Proton y respaldar iniciativas que facilitan la ejecución de juegos de PC en entornos distintos a Windows, primero en Linux y ahora, indirectamente, en Android.
GameHub aprovecha esa base tecnológica para hacer viable algo que hace pocos años habría sido directamente imposible o, en el mejor de los casos, injugable.
La mejora constante en la potencia de los chips móviles también ha sido determinante. El salto generacional en rendimiento bruto, combinado con optimización de software y técnicas como FSR y la generación de fotogramas, ha acelerado la llegada del gaming AAA al terreno móvil.
¿El inicio de una nueva era para el gaming móvil?
El experimento con Cyberpunk 2077 sugiere algo más grande que un simple “mira lo que puede hacer este teléfono”. Apunta a una tendencia: la convergencia entre PC y smartphone.
Si el progreso actual continúa, no resulta descabellado imaginar que en pocos años un teléfono de gama alta pueda ejecutar este tipo de títulos a 60 FPS estables sin recurrir a ajustes tan agresivos. Siempre y cuando la creciente demanda de silicio para inteligencia artificial no frene el ritmo de innovación en chips móviles.
Lo que en 2020 parecía una exageración hoy es una demostración tangible: el gaming AAA de PC ya no está exclusivamente atado a torres voluminosas o consolas dedicadas. Ahora también cabe, literalmente, en el bolsillo.











