Qué es un PRD y cómo usarlo para evitar productos que nadie usa

Qué es un PRD y cómo usarlo para evitar productos que nadie usa
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Si alguna vez te pasó que el equipo construyó algo que nadie usó, que el diseño partió de supuestos equivocados o que los stakeholders esperaban “otra cosa”, no estás solo. En desarrollo de software y gestión de producto, estos tropiezos suelen tener una causa común: falta de claridad. Aquí es donde entra en juego una pregunta que empieza a hacer popular: qué es un PRD y por qué puede convertirse en el mejor aliado de cualquier product manager.


El problema real no es el talento: es la falta de claridad (y cómo un PRD la resuelve)

He visto este patrón repetirse en startups y en equipos de producto consolidados: requisitos que cambian cada semana, objetivos interpretados de forma distinta por cada área y horas de desarrollo invertidas en funcionalidades que no mueven la aguja. Cuando el panorama es ese, la solución no suele ser “trabajar más”, sino parar la pelota y alinear al equipo.

Un PRD (Product Requirements Document) funciona porque pone a todos en la misma página:

  • Alinea expectativas entre negocio, diseño, desarrollo y stakeholders.
  • Reduce ambigüedad al definir criterios de aceptación y un out-of-scope explícito.
  • Evita el scope creep con prioridades claras (MoSCoW).
  • Conecta problema, usuario y métricas de éxito.

En la práctica, algo tan simple como escribir “para quién es esta funcionalidad y qué cambia en su vida” puede ahorrar semanas de iteración ciega.


Definición rápida: qué es un PRD (Product Requirements Document) y para qué sirve

Un PRD es un documento vivo que describe qué se va a construir, para quién y por qué. Incluye contexto, objetivos, usuarios, alcance, requisitos funcionales y no funcionales, criterios de aceptación, dependencias, riesgos y métricas.

No es un contrato rígido ni un trámite burocrático. Bien usado, se convierte en la fuente única de verdad del equipo durante el desarrollo de producto.

Beneficios clave

  • Velocidad con control: se toman decisiones más rápido sin perder foco.
  • Mejor handoff: diseño y desarrollo trabajan con el mismo mapa.
  • Trazabilidad: cada requisito responde a una necesidad real.
  • Calidad: menos retrabajo gracias a criterios claros.

PRD vs MRD vs BRD: cuándo usar cada uno

En product management conviven varios documentos que a veces se confunden:

  • MRD (Market Requirements Document): qué pide el mercado (segmentos, competencia, tendencias).
  • BRD (Business Requirements Document): qué necesita el negocio (objetivos, restricciones, viabilidad).
  • PRD: cómo se traduce todo eso en producto concreto.

En equipos pequeños, MRD y BRD suelen integrarse como secciones dentro del PRD. Lo importante es que quede clara la cadena mercado → negocio → producto.


Estructura de un PRD en 9 secciones (con ejemplos SaaS)

  1. Contexto y visión
    Por qué ahora y qué problema se quiere resolver.
    Ejemplo: reducir el Time-to-Value del onboarding de 48h a 12h.
  2. Alcance y out-of-scope
    Qué entra en esta iteración y qué no.
  3. Usuarios y casos de uso
    Personas, segmentos y Jobs to Be Done.
  4. Requisitos funcionales
    Historias de usuario, flujos y reglas de negocio.
  5. Requisitos no funcionales
    Rendimiento, seguridad, accesibilidad o compatibilidad.
  6. Criterios de aceptación
    Condiciones verificables para QA y UAT.
  7. Dependencias y riesgos
    Integraciones, deuda técnica, feature flags.
  8. Métricas y KPIs
    Activación, conversión, retención, latencia.
  9. Plan de lanzamiento
    Rollout, comunicación, soporte y changelog.

Cuando estos bloques están claros, el equipo deja de discutir gustos y empieza a discutir resultados.


Priorizar sin drama: MoSCoW, objetivos SMART y KPIs

La priorización es clave en cualquier desarrollo de producto. El método MoSCoW ayuda a decidir sin fricción:

  • Must: sin esto no se cumple el objetivo.
  • Should: aporta mucho, pero puede esperar.
  • Could: nice to have.
  • Won’t: fuera del alcance (documentado).

Complementarlo con objetivos SMART y KPIs claros evita requisitos “bonitos” pero irrelevantes.

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PRD en Agile: documento vivo, no contrato rígido

En entornos ágiles, el PRD no se escribe una vez y se olvida. Se versiona, se actualiza y se revisa en los rituales del equipo. Si cambia el objetivo o la métrica, cambia el documento. Esa simple disciplina reduce los “acuerdos verbales” que nadie recuerda semanas después.


Errores comunes al crear un PRD (y cómo evitarlos)

  • Supuestos no validados → añade hipótesis y evidencia.
  • Requisitos ambiguos → usa ejemplos concretos.
  • Sin out-of-scope → protege el foco.
  • Sin métricas → si no se puede medir, no es prioritario.

Plantilla y herramientas para crear tu PRD hoy

Una plantilla mínima debería incluir: visión, alcance, usuarios, requisitos, criterios de aceptación, riesgos, métricas y plan de lanzamiento.

Si quieres acelerar el proceso, hay herramientas que ayudan a pasar del PRD a algo tangible:


De PRD a experiencia satisfactoria: alinear problema, usuario y negocio

que es un prd 2

Un buen PRD no solo mejora la usabilidad: acerca el producto a generar una experiencia que los usuarios realmente valoran. La clave está en trazar siempre la línea problema → caso de uso → requisito → métrica, diseñar pensando en el primer momento de valor y priorizar aquello que tiene un impacto real en la vida del usuario.

Cuando el equipo deja de debatir gustos y empieza a conversar sobre resultados e impacto medible, el producto —y el negocio— lo agradecen.


Conclusiones

Entender qué es un PRD y aplicarlo bien es uno de los mayores antídotos contra el caos en desarrollo de software. Aporta claridad, foco y alineación. Escríbelo como un documento vivo, prioriza con intención y mide lo que importa. Tu equipo —y tus usuarios— lo van a notar.


FAQs

¿Quién escribe el PRD?
Normalmente el product manager, co-creado con diseño, ingeniería y stakeholders.

¿Cuándo crear uno?
Antes de desarrollar una épica o funcionalidad relevante.

¿Qué tan largo debe ser?
Lo suficiente para eliminar ambigüedad. Mejor claro y conciso que extenso e inútil.

Eneba
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About the Author

Iván Velarde es editor en Tecnobits.Net (T2), con cubiro.com y mejoreslaptops.com entre otros. Comparte tecnología e innovación con enfoque claro y sin humo. Desarrollador web e implementador de correos corporativos para pymes; escribe online desde 2003 (fundó cubiro.com y mejoreslaptops.com). Consultor de Imagen Corporativa con experiencia para empresas internacionales; antes trabajó como Outsourcing en Soporte Imagen Corporativa para Goodyear Venezuela y PPV (Sherwin-Williams). Chef de Cocina Internacional, base en Ing. Informática. Combina análisis técnico y visión creativa para acercar la tecnología a todos los públicos. Fan del cine, la ciencia ficción y la divulgación científica: Desde Verne hasta Asimov y Sagan; y todo lo que sea contenido útil.

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