Descubre qué es el vibe coding, la nueva forma de programar con ayuda de la inteligencia artificial, sin saber código, y cómo empezar a crear apps y software usando solo lenguaje natural.
Puede que hayas oído hablar del término vibe coding en los últimos meses. De hecho, “vibe coding” fue elegida como palabra del año 2025 por el diccionario Collins. Así que, si hasta ahora asentías con la cabeza cada vez que alguien lo mencionaba sin tener del todo claro qué significaba, quizá ha llegado el momento de ponerse al día.
Entonces, ¿qué es exactamente el vibe coding? La versión rápida es esta: vibe coding consiste en usar inteligencia artificial para crear aplicaciones, software o código sin necesidad de saber programar. Basta con describir lo que quieres construir usando lenguaje natural —o incluso comandos por voz— y la IA se encarga de generar el código por ti.
Es un fenómeno relativamente reciente, pero en 2025 ha explotado en popularidad. Da la sensación de que todo el mundo está probándolo, o al menos hablando de ello.
En febrero de 2025, el excofundador de OpenAI Andrej Karpathy publicó un tuit que acabaría marcando un antes y un después en cómo se habla de programación y desarrollo de software. El término que utilizó, vibe coding, se propagó rápidamente por internet. Incluso los modelos más recientes de OpenAI, como GPT-5, están claramente orientados a satisfacer a este nuevo perfil de usuarios que quieren crear sin preocuparse demasiado por el código.
Así que la pregunta es inevitable: ¿en qué consiste realmente esta nueva forma de programar?
Vibe coding: lo básico para entenderlo

Según la definición del propio Karpathy, el vibe coding es, en esencia, dejar que la IA programe por ti. El proceso suele ser tan simple como plantear una idea y pedirle a una herramienta de IA que la convierta en código. A partir de ahí, revisas el resultado y cualquier cambio, ajuste o corrección vuelve a pasarse por la IA una y otra vez hasta que todo “encaja”.
En este enfoque, el usuario no escribe código de forma tradicional. En lugar de eso, describe con palabras qué tipo de programa, web o aplicación quiere crear. Karpathy define esta experiencia como “entregarse por completo a las vibraciones” (fully giving into the vibes): aceptar lo que propone la IA sin cuestionarlo demasiado. Las sugerencias del modelo se incorporan automáticamente al proyecto. Sin sobrepensar. Solo vibes.
Como era de esperar, el vibe coding ha generado tanto entusiasmo como críticas. Por un lado, hay quienes, como el propio Karpathy, abrazan esta forma de trabajar y ven en ella una oportunidad para explorar los límites de lo que la IA puede hacer en el desarrollo de software. Por otro, están los detractores, que advierten de que el código generado de este modo puede ser difícil de entender, poco predecible y problemático a largo plazo. Al fin y al cabo, muchos ingenieros defienden que un buen desarrollador debe comprender a fondo el código que produce.

¿Cómo empezar con el vibe coding?
La realidad es que empezar a hacer vibe coding es bastante sencillo. Si tienes acceso a un chatbot de inteligencia artificial, ya puedes probarlo. Eso sí, conviene llegar con una idea clara de lo que quieres construir. Muchos usuarios recomiendan definir bien el objetivo del proyecto antes de empezar, ya que cuanto más precisa sea la visión inicial, mejores resultados suele ofrecer la IA.
Si prefieres empezar con “rueditas de apoyo”, Google ha lanzado recientemente Opal, una herramienta pensada como una especie de pinta por números del vibe coding. Permite ver lo que han creado otros usuarios y partir de plantillas ya hechas para comenzar a experimentar sin miedo.
¿Cuáles son las mejores herramientas para el vibe coding?
En realidad, casi cualquier LLM moderno sirve para hacer vibe coding. Todos los grandes modelos actuales tienen el código como uno de sus pilares fundamentales. De hecho, incluso las propias empresas de IA utilizan modelos de lenguaje para programar, algo que quedó bastante claro cuando Anthropic bloqueó temporalmente el acceso de desarrolladores de OpenAI a sus APIs a principios de agosto.
Dicho esto, si eres completamente nuevo en este mundillo y no sabes por dónde empezar, hay varias herramientas especialmente bien adaptadas al vibe coding que merece la pena tener en el radar.
Eso sí, una advertencia importante: sé prudente, haz copias de seguridad y guarda tu trabajo con frecuencia. El vibe coding puede torcerse con facilidad, y no es raro que una mala instrucción termine borrando archivos, rompiendo el proyecto o introduciendo errores difíciles de rastrear.
Claude Code

Claude Code es uno de los mejores puntos de entrada al vibe coding. Se trata de una variante del chatbot Claude de Anthropic, optimizada específicamente para tareas de programación. Los modelos más recientes de la compañía, Claude 4, nos han dejado muy buenas sensaciones, especialmente en trabajos relacionados con código.
Claude Code funciona dentro de entornos de desarrollo integrados (IDE) como Visual Studio Code y es capaz de editar múltiples archivos a la vez. Además, incorpora salvaguardas para evitar cambios no deseados: no modifica tu código sin tu consentimiento explícito, algo clave para prevenir problemas como borrados accidentales.
Eso sí, si nunca has oído hablar de un IDE, quizá sea mejor empezar con herramientas más accesibles para principiantes, como GPT-5 o Google Opal.
Para usuarios más avanzados, Claude permite importar proyectos existentes para que la IA los lea, los resuma y realice cambios. Según Anthropic, puede encargarse tanto de pequeños ajustes —como corrección de errores— como de implementaciones más grandes, lo que lo convierte en una opción muy sólida para el vibe coding. Otros LLM como Google Gemini también funcionan bien, pero Claude Code está claramente diseñado con este uso en mente.
GPT-5
Ya hemos mencionado a los grandes nombres, pero GPT-5 merece un apartado propio. OpenAI lanzó este modelo el 7 de agosto y, en términos de capacidades, es una de las opciones más avanzadas del mercado.
Uno de los grandes focos de esta versión es la mejora del llamado agentic coding: la capacidad de crear software completo a partir de instrucciones en lenguaje natural. OpenAI lo demostró en directo durante su presentación, con resultados bastante convincentes. Nuestro editor tecnológico también lo ha probado y coincide en una cosa: para personas sin experiencia previa en programación, GPT-5 es una de las mejores herramientas de vibe coding para empezar.
Es un paso importante para quienes apuestan por este enfoque y, sorprendentemente, resulta muy fácil de usar incluso desde cero.
Cursor
Cursor es otra opción muy popular, por motivos similares a Claude Code. Se trata de un IDE con un chatbot de IA integrado, y el vibe coding está en el centro de su propuesta. Es una de las herramientas más recomendadas por la comunidad y no requiere demasiada experiencia previa para empezar a sacarle partido.
Su gran atractivo es el agente de programación. Puedes pedirle que realice cambios y, mientras los ejecuta, te va explicando qué está haciendo. Esto mantiene al usuario dentro del proceso y facilita saber qué pedir a continuación. También puede encargarse de tareas como la corrección automática de errores, reduciendo el tiempo que tienes que dedicar a probar y ajustar el código.
Al igual que Claude Code, permite importar librerías y documentación para personalizar el flujo de trabajo. Es una herramienta flexible que se adapta bien tanto a principiantes curiosos como a usuarios más experimentados.
Lovable

Lovable es otra de las herramientas que más se repiten en recomendaciones. Su funcionamiento es muy similar al de Cursor: conversas con la IA para que escriba el código y le pides cambios, mejoras o correcciones según sea necesario. También permite importar código y documentación, como cabría esperar.
Además, cuenta con múltiples integraciones que facilitan el trabajo, incluyendo acceso a APIs de OpenAI y Anthropic, así como integración con GitHub. Con un poco de configuración, puedes montar un entorno bastante potente.
La diferencia clave está en el enfoque: Lovable pone más énfasis en la parte de prompts y conversación, mientras que Cursor se siente más como un IDE tradicional. La elección depende, básicamente, de cuál encaje mejor con tu estilo de trabajo… o con tus vibes (perdón por el juego de palabras).
v0 by Vercel
v0 de Vercel es la última herramienta que recomendamos probar. Está claramente pensada para el vibe coding: le dices qué quieres construir y genera automáticamente una aplicación web funcional. Al igual que 21st.dev, parece especialmente popular entre quienes quieren crear interfaces de usuario junto con la lógica del software, funcionando como una solución bastante completa.
Incluye múltiples integraciones para aumentar las posibilidades de éxito del proyecto. Por ejemplo, puede conectarse directamente con Grok, y también permite añadir claves API de OpenAI o Anthropic. Durante la investigación para este artículo, muchas personas recomendaban usar v0 junto con Claude Code como un combo especialmente potente para vibe coding.
Mención especial: Opal de Google

Como ya mencionamos antes, Google ha lanzado recientemente Opal, una herramienta de vibe coding pensada para principiantes. Permite aprovechar otros sistemas de IA de Google, como Gemini, Imagen o incluso Veo, su generador de vídeo.
Aunque limita el tipo de aplicaciones y webs que puedes crear, no requiere ningún conocimiento previo de programación o desarrollo de software. En nuestras pruebas, la interfaz resulta especialmente clara: Opal muestra un esquema visual de cómo se conectan las distintas partes de la app, lo que ayuda a entender qué hace cada paso y cómo encaja en el conjunto.
Mención especial: 21st.dev
21st.dev no es una herramienta de vibe coding como tal, pero funciona muy bien como complemento. Su objetivo es ayudarte a construir la interfaz de usuario de tu aplicación. Después, puedes combinar esos elementos visuales con el código generado mediante vibe coding para crear una app cohesionada.
El servicio se centra en módulos reutilizables que puedes exportar e integrar en tu proyecto. Estos componentes ofrecen ideas de diseño a nivel de plantilla, que luego puedes modificar y adaptar a tus necesidades usando el chatbot de IA integrado. Por ejemplo, puedes partir de un botón con estilo “cristal líquido” al estilo Apple y personalizarlo hasta que haga exactamente lo que quieres, para después integrarlo directamente en tu código.
Deja que la IA se encargue
Probando todas estas herramientas, hay algo que resulta especialmente llamativo: incluso sin conocimientos modernos de programación, es posible crear cosas simples en muy poco tiempo. Y eso lo dice alguien que no había tocado un IDE desde 2008.
El vibe coding, tal y como lo conocemos hoy, apenas tiene unos meses de vida, y cada semana aparecen nuevas herramientas dispuestas a aprovechar esta tendencia. Todo apunta a que veremos muchas más en los próximos meses.
Si te interesa el desarrollo de software —aunque sea desde la barrera—, conviene seguir de cerca esta evolución. Puede que el futuro del código no sea escribirlo… sino describirlo.








