Hay un momento en el que “el navegador de siempre” deja de sentirse como una herramienta y empieza a parecerse a una carga: pestañas que se vuelven pesadas, RAM al límite y una interfaz que cambia tanto que ya ni sabes dónde está lo básico. En ese contexto, el navegador Pale Moon se ha ganado un hueco muy particular: no intenta competir por “lo último”, sino por algo que muchos echan de menos en 2025… control, estabilidad y ligereza.
Pale Moon (o pale moon browser, si lo buscas en inglés) es un navegador de código abierto basado en Goanna y en la plataforma UXP (Unified XUL Platform), con una filosofía clara: interfaz familiar, mucha personalización y un enfoque en eficiencia.
Qué es Pale Moon
Pale Moon nació como un fork de Firefox, pero con los años se ha ido separando para mantener una dirección propia: una experiencia “clásica” (estilo Firefox de hace años), extensiones XUL y un enfoque conservador en cambios.
Esto no significa “vivir en el pasado”. Significa, más bien, priorizar lo que para mucha gente sigue siendo clave:
- Interfaz predecible: menús claros, barras configurables y menos experimentos visuales.
- Personalización real: desde temas completos hasta ajustes de UI y comportamiento.
- Privacidad por diseño: el propio proyecto destaca que no incluye telemetría ni recopilación de datos.
Para quién tiene sentido hoy (y para quién no)
Pale Moon no es “para todo el mundo”, y ese es parte de su encanto.
Tiene mucho sentido si…
- Usas equipos modestos o antiguos y quieres un navegador que no se coma el sistema con tareas simples.
- Te importa personalizar a fondo (barras, menús, temas completos, atajos, comportamiento).
- Buscas un navegador secundario para lectura, correo, foros, documentación o entornos separados (trabajo/estudio).
Probablemente no es tu único navegador si…
- Dependés a diario de servicios con DRM (streaming “premium” con protección).
- Te mueves en webs muy agresivas con tecnologías recientes o con verificaciones estrictas (por ejemplo, algunas protecciones anti-bots).
- Quieres el ecosistema moderno de extensiones tipo WebExtensions (el estándar actual en Chrome/Firefox).
Pale Moon vs Firefox: dos filosofías, dos prioridades
La comparación pale moon vs Firefox es interesante porque no va de “cuál es mejor”, sino de qué prioriza cada uno.
- Firefox suele ganar en compatibilidad con lo más nuevo, integración con DRM (Widevine) y adopción rápida de estándares y cambios de plataforma.
- Pale Moon apuesta por una experiencia más “controlable”: interfaz clásica, personalización profunda y extensiones XUL mantenidas dentro de su propio ecosistema.
Dicho de forma simple: si tu navegación es “web moderna intensa” (trabajo en suites online pesadas, servicios que cambian cada semana, streaming con protección), Firefox te va a quitar menos dolores. Si tu objetivo es un navegador ligero, estable y moldeable, Pale Moon puede ser exactamente lo que buscabas.
Como alternativa a Chrome, Pale Moon tiene sentido cuando tu problema principal no es “funciona o no funciona”, sino “¿por qué mi navegador se comporta como si fuera un sistema operativo dentro del sistema operativo?”.
Chrome (y la mayoría de navegadores basados en Chromium) ha normalizado una forma de navegar con procesos y servicios que, en equipos justos, se nota. Pale Moon juega otra partida: menos capas, menos ruido visual y más énfasis en eficiencia.
La idea práctica que suele funcionar para muchos usuarios es esta:
- Pale Moon como navegador base para lectura, correo, foros, documentación, administración ligera.
- Chrome/Firefox como respaldo para “esa web” que exige lo último o que se pone delicada con compatibilidad.
Rendimiento real: lo que puedes esperar en PCs modestos
Es importante vender esto con honestidad: Pale Moon puede sentirse más ágil en equipos limitados, pero no hace magia. Si cargas una app web compleja, también vas a ver CPU trabajando.
La diferencia está en el uso diario normal: navegación, lectura, correo, webs livianas y multitarea moderada. Además, el propio enfoque del proyecto gira alrededor de eficiencia y personalización, justo donde muchos navegadores “mainstream” han ido perdiendo el norte.
Consejos rápidos para mantenerlo ligero (y que aplican a cualquier navegador):
- Mantén el número de extensiones bajo control.
- Evita “10 pestañas de vídeo” abiertas si tu equipo va justo.
- Si algo se vuelve raro, prueba con un perfil nuevo (a veces los perfiles envejecen mal).
Windows y Pale Moon Linux: instalación rápida (incluida versión portable)
Instalar Pale Moon en Windows (y por qué la versión portable es útil)
En Windows tienes dos caminos: instalación normal o portable.
- Instalación estándar: descargas el instalador desde la web oficial y listo.
- Modo portable: descargas el paquete portable, lo extraes donde quieras (incluso en un USB) y lo ejecutas desde ahí. Es ideal si quieres probar sin “ensuciar” tu sistema o si te gusta llevar tu navegador contigo.
Pale moon Linux: el enfoque más directo es el tarball oficial
En pale moon Linux, la opción más habitual (y la que el proyecto documenta) es el tarball: se descarga, se extrae y se ejecuta. De hecho, el propio proyecto recalca que no es obligatorio “instalarlo” en el sentido tradicional: puedes correrlo desde una carpeta.
Si prefieres integrarlo a nivel del sistema (lanzador, enlace simbólico, iconos), también hay guía oficial para hacerlo.
¿Y los repositorios? Dependiendo de la distribución, puede haber paquetes comunitarios o builds de terceros “endorsed”, pero si tu prioridad es controlar versión y origen, el tarball oficial suele ser el camino más simple.
Personalización sin telemetría: donde Pale Moon brilla de verdad
Aquí es donde pale moon suele enganchar: no solo puedes cambiar un par de colores, sino que puedes dejar el navegador exactamente como te gusta y mantenerlo así.
- Temas completos (no solo “skins” ligeras).
- Reorganización de barras, botones y menús.
- Ajustes detallados de comportamiento.
- Ecosistema propio de extensiones y sitio oficial de add-ons.
Y sobre privacidad: el proyecto afirma claramente que es “privacy-aware” y que no incluye telemetría ni recopilación de datos.
Compatibilidad y límites: DRM, streaming y la realidad de la web moderna
Esta es la parte que conviene saber antes de enamorarse: Pale Moon no soporta DRM, así que servicios que dependen de Widevine (típico en streaming premium) pueden no funcionar. forum.palemoon.org+1
Además, al no ser un navegador “mainstream”, puede encontrarse con obstáculos en webs que aplican verificaciones agresivas o filtros por agente de usuario. En la práctica, esto no arruina la experiencia si lo usas con una estrategia sensata: Pale Moon para el 80–90% del uso y un navegador mayoritario para el resto.
Guía de inicio en 10 minutos: perfiles, marcadores y ajustes clave

- Crea perfiles separados si vas a usarlo para trabajo y uso personal (reduce conflictos y mezcla de cookies/historial).
- Importa marcadores: lo más fácil es exportar HTML desde tu navegador anterior e importarlo.
- Instala pocas extensiones: empieza con lo mínimo y añade solo lo que realmente uses.
- Revisa permisos y privacidad: Pale Moon tiene ajustes detallados para controlar comportamiento de sitios.
- Haz copia de seguridad del perfil si lo vas a dejar como navegador “de batalla” (especialmente en portable o en Linux).
Preguntas rápidas (FAQ)
¿De verdad es una alternativa a Chrome?
Sí, como alternativa a Chrome cuando priorizas control, estabilidad y una experiencia más ligera. Pero si dependes de compatibilidad total con todo y DRM, mejor tener respaldo.
¿Qué tal el pale moon vs Firefox en 2025?
Firefox suele ganar en compatibilidad y soporte para servicios modernos. Pale Moon gana si quieres una experiencia clásica, personalizable y con menos “sorpresas” de interfaz. Wikipedia+1
¿Funciona bien en Linux?
Sí: en pale moon Linux lo más típico es usar el tarball oficial (extraer y ejecutar), con opción de integración manual si la quieres. (Pale Moon Developer)
¿Qué extensiones convienen?
Las que cubran tu rutina sin convertir el navegador en un “Frankenstein”. El punto de Pale Moon es mantenerlo ágil: pocas, pero con impacto.
Conclusión
Pale Moon no quiere ser el navegador universal, y precisamente por eso resulta atractivo. Si estás cansado de navegadores que se sienten cada vez más pesados, de interfaces que cambian sin avisar y de decisiones tomadas “por ti”, el navegador Pale Moon es una opción refrescante: ligera, personalizable y con una filosofía muy clara.
La fórmula que mejor suele funcionar es simple: úsalo como base para el día a día (lectura, correo, documentación, navegación tranquila) y guarda Firefox/Chrome para los casos puntuales donde la compatibilidad o el DRM mandan. Así te quedas con lo mejor de ambos mundos.











