Una PS4 Slim ha sido transformada en consola portátil gracias a una placa base miniaturizada, carcasa impresa en 3D, pantalla OLED de 7 pulgadas, salida HDMI y batería con hasta 3 horas de autonomía, todo controlado por firmware personalizado.
Un entusiasta del hardware ha logrado lo que durante años muchos consideraron poco menos que imposible: transformar una PlayStation 4 Slim en una consola portátil completamente funcional. El proyecto, compartido en Reddit por el usuario u/wewillmakeitnow, toma como base la placa base original de la PS4 Slim, la reduce de tamaño y la integra en un chasis impreso en 3D, acompañado de una pantalla OLED de 7 pulgadas, batería interna y firmware personalizado para controlar temperaturas y consumo energético.
El resultado es un dispositivo que, visualmente, parece una curiosa mezcla entre una Nintendo DS sobredimensionada y una PSP, con un diseño algo tosco en ergonomía pero claramente funcional. Lejos de ser un simple prototipo, el sistema es estable, ejecuta juegos reales y ofrece varias horas de autonomía dependiendo de la carga.
El proyecto fue presentado en la comunidad r/Handhelds de Reddit, donde rápidamente llamó la atención tanto por su complejidad técnica como por el nivel de acabado alcanzado.
Un diseño artesanal que reutiliza piezas originales de PS4

A primera vista, la consola portátil incorpora controles originales de PlayStation 4, aparentemente extraídos de un DualShock legítimo. Todos los botones cuentan con iluminación LED integrada, y en la esquina inferior derecha hay una pequeña pantalla secundaria que muestra información en tiempo real sobre consumo energético y temperaturas internas.
Aunque no es la primera PS4 portátil que aparece en internet —YouTube está lleno de intentos similares—, este proyecto destaca por integrar una pantalla OLED de 7 pulgadas, algo poco habitual en este tipo de modificaciones. Comparaciones inevitables apuntan a proyectos previos como la “PS4T” del canal Restore Technique, aunque esta versión apuesta por un enfoque más compacto y refinado.
El autor no ha publicado un vídeo detallado del proceso, pero su historial en Reddit permite rastrear el desarrollo del dispositivo hasta octubre de 2025, cuando compartió los primeros avances. En ese momento ya afirmaba llevar meses trabajando en él, lo que sugiere que el proyecto pudo extenderse durante casi un año completo.
Miniaturizar una PS4: el verdadero desafío técnico
Inspirado en la Xbox 360 portátil de Millomaker, el creador optó por eliminar la unidad de discos para reducir al máximo el volumen del sistema. El mayor reto fue recortar y rediseñar la placa base de la PS4 Slim sin perder sus funciones esenciales, lo que obligó a crear desde cero un nuevo sistema de alimentación y refrigeración.
La refrigeración corre a cargo de un ventilador trasero gestionado por un microcontrolador ESP32, que ejecuta firmware personalizado. Este sistema supervisa constantemente las temperaturas y el voltaje, e incluso puede cortar la alimentación automáticamente si se superan los 10V, protegiendo tanto el hardware como la batería. Según el propio creador, el objetivo no era solo reducir el tamaño, sino mejorar la eficiencia energética y el comportamiento térmico frente a una PS4 convencional.

Batería, autonomía y conectividad
La batería está compuesta por seis celdas 21700 de 6000 mAh, alcanzando una capacidad total cercana a los 130 Wh. Esta cifra supera el límite permitido para llevar baterías en aviones, un detalle curioso pero revelador del enfoque del proyecto. En términos prácticos, ofrece entre 2,7 y 3 horas de juego con títulos poco exigentes, consumiendo unos 44 W. En juegos AAA más pesados, la autonomía cae hasta 1,3–1,5 horas.
En cuanto a conectividad, la consola incluye un puerto HDMI, lo que permite usarla como una PS4 de sobremesa cuando está conectada a una pantalla externa. Un conector de corriente adicional garantiza alimentación completa en este modo. Además, cuenta con tres puertos USB-C y mantiene las antenas originales del DualShock 4 para una conectividad inalámbrica sin complicaciones.
Un reto personal, no un producto comercial

El propio autor deja claro que este proyecto no está pensado para producción en masa. Se trata de un reto personal de ingeniería, una demostración de lo que puede lograrse combinando conocimientos técnicos, impresión 3D y paciencia. El chasis, fabricado en plástico ABS oscuro con acabado brillante, recuerda incluso al aspecto de la PS3 original.
Curiosamente, publicaciones más antiguas del creador muestran versiones con una carcasa más ergonómica, lo que sugiere que aún hay margen de mejora. Aun así, el dispositivo actual ya es completamente funcional y estable, una hazaña notable para un proyecto individual.









