Zorin OS y Linux Mint son dos de las mejores distros Linux para usuarios de Windows. Te explicamos sus diferencias, rendimiento y cuál elegir según tu PC.
¿Estás pensando en dejar Windows y dar el salto a Linux? Si has investigado un poco, es muy probable que dos nombres se repitan constantemente: Linux Mint y Zorin OS. Ambas distribuciones están claramente orientadas a usuarios que vienen de Windows, pero elegir entre ellas no siempre es tan sencillo como parece.
Aunque a primera vista pueden parecer muy similares, Zorin OS y Linux Mint siguen filosofías distintas. En esta comparativa repasamos sus diferencias clave —diseño, facilidad de uso, rendimiento y enfoque— para ayudarte a elegir la distro que mejor encaje con tu forma de trabajar y con tu hardware.
Ambas distros se ven como una versión moderna de Windows 7

¿Alguna vez te has preguntado cómo habría evolucionado Windows 7 si Microsoft no hubiese apostado por interfaces como Metro o Fluent? Tanto Zorin OS como Linux Mint parecen una respuesta a esa pregunta. Ambas ofrecen un escritorio clásico y familiar: un fondo limpio para accesos directos y widgets, junto con un panel inferior que recuerda a la barra de tareas de Windows, con menú de aplicaciones, apps ancladas, bandeja del sistema y reloj.

La diferencia principal está en el acabado visual. Zorin OS apuesta por un diseño más moderno y pulido, mientras que Linux Mint mantiene un estilo más funcional y minimalista. Además, Zorin incluye la aplicación Zorin Appearance, que permite cambiar el diseño del escritorio con un solo clic, algo especialmente atractivo para usuarios que no quieren complicarse.

Linux Mint, por su parte, ofrece tres entornos de escritorio: Cinnamon, MATE y Xfce. Cinnamon es el más moderno y el que mejor se adapta a usuarios de Windows, aunque sigue siendo menos “elegante” que Zorin OS. Xfce tiene un aspecto más retro y es muy ligero, mientras que MATE se sitúa en un punto intermedio. Todos son altamente personalizables, pero el proceso es más manual: no existe una app centralizada para cambiar diseños de forma instantánea.
En cuanto al flujo de trabajo, también hay una pequeña diferencia. Zorin OS utiliza GNOME, por lo que al pulsar la tecla Windows se abre la vista de Actividades, no el menú de aplicaciones. En Linux Mint, en cambio, esa tecla abre directamente un menú tipo “Inicio”, lo que lo hace un poco más parecido a Windows en el día a día.
Zorin OS facilita la transición al mundo Linux

Cambiar de Windows a Linux no solo implica usar otro sistema operativo, sino también dejar atrás muchas aplicaciones exclusivas de Windows. Encontrar alternativas puede llevar tiempo y resultar frustrante para principiantes.
Aquí es donde Zorin OS Pro (la versión de pago) marca la diferencia. Incluye decenas de aplicaciones de código abierto cuidadosamente seleccionadas para tareas comunes como ofimática, edición de audio y vídeo, diseño gráfico, CAD y productividad. Todo viene listo para usar desde el primer arranque.
La licencia cuesta 48 dólares, pero puede ahorrarte muchas horas de investigación y configuración, especialmente si necesitas empezar a trabajar de inmediato.
Zorin OS —incluso en su versión gratuita— también incluye una app llamada Windows App Support, que configura automáticamente Wine y Bottles, herramientas que permiten ejecutar algunas aplicaciones de Windows en Linux. Aunque la mayoría del software moderno no es compatible, programas populares más antiguos como Photoshop CS6 o Microsoft Office 2013 sí pueden funcionar. Es un detalle muy bien pensado para quienes no quieren cortar de golpe con todo su ecosistema Windows.

Linux Mint, en contraste, ofrece una instalación mucho más limpia y minimalista. Incluye solo lo esencial: navegador, reproductor multimedia, apps del sistema y suite ofimática. Todo lo demás debes instalarlo tú mismo. Wine y Bottles funcionan perfectamente, pero requieren configuración manual. Esto es ideal para quienes quieren un sistema sin “relleno”, aunque puede resultar molesto si buscas un entorno listo para trabajar desde el primer día. En ese sentido, Zorin OS tiene ventaja.
Linux Mint ofrece funciones avanzadas más accesibles
Linux Mint destaca por ser muy amigable para principiantes, ocultando la complejidad técnica típica de Linux. Sin embargo, cuando quieres ir un paso más allá, pone muchas herramientas avanzadas al alcance de la mano, especialmente en su edición Cinnamon.
Desde el Administrador de configuración, puedes acceder fácilmente a funciones como:
- Applets: pequeños widgets para ampliar el panel
- Desklets: widgets de escritorio al estilo clásico
- Actions: opciones avanzadas en el menú contextual
- Extensions: mejoras para la interfaz
- Gestures: ejecutar comandos o scripts con gestos del touchpad




Zorin OS, al estar basado en GNOME, utiliza GNOME Extensions. Aunque permiten ampliar funcionalidades, la experiencia suele ser menos estable. Al estar GNOME muy modificado en Zorin, algunas extensiones pueden causar errores o romper comportamientos por defecto. Si buscas acceso sencillo, integrado y sin complicaciones a funciones avanzadas, Linux Mint Cinnamon es claramente superior.
Linux Mint consume menos recursos

Zorin OS utiliza GNOME, uno de los entornos de escritorio más pesados en Linux. Aunque sigue siendo mucho más ligero que Windows 10 u 11, no es la mejor opción para PCs muy antiguos.
En una instalación limpia, Zorin OS suele consumir alrededor de 1,6 GB de RAM tras el arranque. Linux Mint Cinnamon, en comparación, ronda los 1,2 GB.

Esto convierte a Linux Mint en una opción más eficiente en general. Y si buscas algo aún más ligero, Linux Mint Xfce es ideal: tras arrancar, puede consumir solo unos 850 MB de RAM, ofreciendo un rendimiento notable incluso en equipos modestos.

Entonces, ¿qué distro es mejor para usuarios de Windows?
No hay una respuesta universal. Zorin OS y Linux Mint están pensados para perfiles distintos, y la mejor elección depende de tus prioridades.
Si quieres revivir un portátil antiguo o un PC que apenas puede con Windows, Linux Mint —especialmente Xfce— es la mejor opción. En hardware moderno, ambas funcionan muy bien, y la decisión se reduce a la filosofía.
Zorin OS apuesta por una experiencia muy cuidada, pulida y lista para usar desde el primer día, sobre todo en su versión Pro. Linux Mint, en cambio, es ideal si quieres aprender Linux de verdad, con un equilibrio excelente entre facilidad de uso y potencia avanzada. Es una base sólida que puedes personalizar cada vez más a medida que ganas experiencia.
Ambas son excelentes puertas de entrada a Linux. La elección correcta es la que mejor se adapte a tu forma de trabajar… y a tu PC.













