El jailbreak Relapse amplía el acceso al homebrew en PS5 con firmware 7.00 a 13.60 y ya permite ejecutar emuladores de Switch y Xbox.
El nuevo jailbreak de PS5 abre la puerta a emuladores de Switch, Xbox y mucho más
Durante años, la escena de jailbreak de PS5 ha avanzado a pequeños pasos. Los primeros exploits permitían desbloquear determinadas versiones antiguas del firmware, pero eso limitaba mucho su utilidad: para aprovecharlos había que conservar una consola sin actualizar durante años o buscar una usada que cumpliera con los requisitos.
Eso acaba de cambiar con Relapse, un nuevo exploit público que amplía enormemente la cantidad de PS5 compatibles. El proyecto funciona en consolas con firmware 7.00 hasta 13.60, incluida la PS5 Pro, y ha abierto la puerta a una nueva oleada de aplicaciones homebrew. (GitHub)
Lo más llamativo no es únicamente el jailbreak. En cuestión de días han empezado a aparecer versiones de emuladores capaces de ejecutar juegos de Nintendo Switch y Xbox original en la consola de Sony. Algunos proyectos todavía están en fase alpha y su rendimiento es muy irregular, pero la velocidad a la que está creciendo la escena resulta difícil de ignorar.
Relapse cambia el panorama del jailbreak de PS5
El principal atractivo de Relapse es su compatibilidad. Hasta ahora, buena parte de los jailbreak de PS5 estaban restringidos a firmwares bastante antiguos, lo que dejaba fuera a la mayoría de las consolas que habían seguido utilizándose y actualizándose con normalidad.
Relapse eleva el límite hasta 13.60, una versión de firmware lanzada en julio de 2026. Eso significa que una PS5 que no se haya actualizado desde entonces puede encontrarse dentro de la ventana compatible. El repositorio oficial de Relapse confirma actualmente el soporte para las versiones 7.00 a 13.60. (GitHub)
A nivel técnico, el exploit combina una vulnerabilidad del navegador WebKit con otra vulnerabilidad que permite alcanzar el kernel y obtener acceso de lectura y escritura. A partir de ahí es posible cargar código no firmado y ejecutar aplicaciones homebrew.
No hace falta entrar en los detalles del exploit para entender por qué supone un cambio importante: la base potencial de consolas compatibles es ahora mucho mayor.
Cómo se activa Relapse en una PS5 compatible
El proceso para ejecutar Relapse es relativamente sencillo y no requiere instalar software adicional en la consola. Según los pasos compartidos por Techjunkie Aman, el proceso consiste en modificar temporalmente la configuración DNS de la PS5, abrir la guía de usuario y acceder desde allí a la página del exploit.
Los pasos generales son:
- Entrar en Ajustes de red
- Configurar el DNS primario indicado por el proyecto.
- Abrir la Guía del usuario de PS5.
- Acceder desde allí a la página de Relapse Exploit.
- Esperar a que el exploit se ejecute.
El procedimiento está pensado para PS5 con firmware 7.00 a 13.60. La cuenta que publicó los pasos recuerda que debe utilizarse únicamente en una consola propia o sobre la que se tenga autorización para realizar pruebas.
El problema: actualizar la PS5 rompe la compatibilidad
Hay una contrapartida importante. El firmware 14.00 llegó después de la versión 13.60 y las consolas que hayan instalado esa actualización ya quedan fuera del rango de Relapse.
Esto vuelve a poner sobre la mesa uno de los problemas habituales del jailbreak en consolas: actualizar permite acceder a los juegos y funciones más recientes, pero puede cerrar la puerta a los exploits existentes.
Y el problema no es solo teórico. Algunos juegos recientes ya empiezan a exigir versiones de firmware posteriores. Marvel’s Wolverine, por ejemplo, ha generado cierta confusión porque determinadas actualizaciones pueden exigir firmware 14.00, dependiendo de la versión del juego.
Esto crea una situación bastante particular para quienes están interesados en el homebrew. Una PS5 con firmware compatible puede tener acceso a una escena que está creciendo rápidamente, pero mantenerla ahí también significa renunciar a determinadas actualizaciones futuras.
Por eso, tener una PS5 compatible con Relapse no significa que todos los juegos actuales y futuros vayan a funcionar en ella.
El verdadero boom está llegando con los emuladores
El jailbreak sería una noticia importante por sí solo, pero lo que está generando más repercusión son los proyectos que están apareciendo alrededor de él.
Uno de los más llamativos es ProsperoEden, un port para PS5 del emulador Eden de Nintendo Switch. El proyecto todavía está en una fase muy temprana, pero ya permite ejecutar algunos juegos comerciales con resultados que muestran el potencial de la máquina.
Cuphead y Metroid Dread, por ejemplo, han mostrado resultados de alrededor de 40 FPS en las pruebas publicadas, mientras que otros títulos presentan problemas importantes. The Legend of Zelda: Breath of the Wild todavía se encuentra lejos de ser una experiencia jugable.
El propio proyecto se define como una alpha temprana, por lo que la compatibilidad y el rendimiento pueden cambiar considerablemente entre juegos. (GitHub)
Esto es importante para poner las cosas en contexto. Que una PS5 pueda ejecutar un juego de Switch mediante un emulador no significa que la emulación sea perfecta. El software todavía está en desarrollo y existen diferencias enormes entre un título y otro.
Aun así, resulta significativo que una consola de Sony pueda ejecutar de forma nativa un emulador de una plataforma rival y que algunos juegos ya alcancen velocidades cercanas a los 40 FPS.
La Xbox original también ha llegado a PS5
Nintendo no es la única plataforma que ha acabado dentro de esta nueva generación de homebrew.
XPSemu es un port de Xemu, el conocido emulador de la Xbox original, adaptado para funcionar como una aplicación nativa de PS5. Su repositorio oficial deja claro que se trata de una primera versión alpha y advierte de problemas en determinadas escenas, especialmente en juegos que cargan mucho la CPU. (GitHub)
Las pruebas publicadas muestran resultados muy diferentes según el juego. Halo 2 ronda los 30 FPS de forma nativa y puede mejorar con un parche de 60 FPS. Crash Bandicoot: The Wrath of Cortex funciona con buen rendimiento, mientras que Forza Motorsport y Fable: The Lost Chapters todavía presentan caídas importantes.
El motivo tiene bastante sentido: en este caso el principal cuello de botella está en la emulación de la CPU de Xbox, no tanto en la capacidad gráfica de la PS5.
Es otro buen ejemplo de cómo hay que interpretar los primeros resultados de esta escena. El hecho de que un emulador arranque un juego no significa que ese juego sea perfectamente jugable.
El homebrew de PS5 va mucho más allá de los emuladores
Los emuladores son probablemente la parte más vistosa, pero no son lo único que está creciendo.
Una PS5 con jailbreak puede ejecutar diferentes aplicaciones y herramientas homebrew, además de mods para algunos juegos. También existen proyectos relacionados con Linux, aunque este caso sigue estando mucho más limitado por las versiones de firmware compatibles.
Otro de los desarrollos interesantes son los mods que permiten modificar juegos de PS4 para conseguir mejores tasas de fotogramas. En determinados títulos, estos proyectos pueden eliminar limitaciones originales o introducir modos de 60 FPS.
La escena también cuenta con emuladores para otras plataformas, incluidos proyectos basados en RetroArch, además de desarrollos experimentales para Wii U y 3DS.
Todo esto convierte al jailbreak en algo bastante más amplio que una herramienta para ejecutar copias no autorizadas de juegos. El atractivo para muchos usuarios está precisamente en poder utilizar la PS5 como una plataforma abierta para software que Sony nunca diseñó para ella.
La velocidad de desarrollo es lo más llamativo
Quizá el aspecto más interesante de esta nueva etapa no sea ningún emulador concreto, sino la velocidad a la que están apareciendo nuevos proyectos.
Los desarrolladores no tienen que empezar siempre desde cero. Pueden tomar proyectos de código abierto que ya funcionan en PC u otras plataformas y adaptarlos a la arquitectura y las herramientas disponibles en PS5.
Eso explica en parte que, poco después de la publicación de Relapse, hayan aparecido ports de proyectos como Eden y Xemu.
También se está utilizando inteligencia artificial en algunas partes del proceso de desarrollo, aunque es difícil determinar cuánto de la aceleración actual se debe realmente a estas herramientas. Lo que sí está claro es que la barrera para experimentar con nuevo software sobre PS5 es ahora mucho menor para los desarrolladores que ya trabajan en este entorno.
Y eso puede tener consecuencias interesantes durante los próximos meses.
Una escena que todavía está en pañales
Conviene bajar las expectativas antes de sacar conclusiones. Relapse ha supuesto un salto enorme para el jailbreak de PS5, pero la escena homebrew todavía está lejos de ser un ecosistema maduro.
ProsperoEden sigue en desarrollo y algunos juegos funcionan con resultados muy desiguales. XPSemu también está en alpha y tiene limitaciones importantes. Otros proyectos dependen de firmwares mucho más antiguos o todavía se encuentran en fases experimentales.
Además, Sony puede seguir cerrando vulnerabilidades mediante nuevas versiones del firmware. Eso no afecta a las consolas que permanezcan en versiones vulnerables, pero sí reduce la posibilidad de que el jailbreak siga ampliando su compatibilidad en el futuro.
Lo que ha cambiado es el punto de partida. Por primera vez, una cantidad considerable de PS5 relativamente recientes puede acceder a una escena homebrew que está creciendo a gran velocidad.
Y los primeros resultados ya dejan una imagen bastante clara de hacia dónde puede ir todo esto: una PS5 capaz de ejecutar no solo su propio catálogo, sino también emuladores, mods y software que hasta hace poco parecían completamente fuera de su alcance.













