Xbox Series S vs Nintendo Switch: ¿Cuál es más poderosa?

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¿Quieres saber cuál es la consola más potente entre la Xbox Series S y la Nintendo Switch? En este artículo, te mostramos las especificaciones técnicas de cada una y te explicamos cómo influyen en el rendimiento y la calidad gráfica de los juegos.

En el mundo de las consolas de videojuegos, la eterna rivalidad entre Xbox y Nintendo sigue siendo un tema apasionante. En esta ocasión, nos sumergiremos en una comparación técnica entre dos titanes: la Xbox Series S y la Nintendo Switch. Ambas tienen sus propias legiones de fanáticos, pero cuando se trata de rendimiento gráfico, ¿cuál de ellas se alza como la campeona indiscutible?

Con un precio atractivo y un enfoque en la resolución 1440p, la Series S se presenta como una opción asequible para los jugadores que buscan una experiencia de próxima generación sin desfalcar sus bolsillos. Su CPU AMD Zen 210 GB de RAM GDDR6 y una GPU RDNA 2 personalizada son impresionantes sobre el papel. Además, su capacidad para ejecutar juegos a 60 fps o incluso 120 fps es un punto a favor que no pasa desapercibido.

Por otro lado, la Switch tiene un encanto único. Su versatilidad como consola híbrida (puedes jugar tanto en modo portátil como en el televisor) ha conquistado corazones en todo el mundo. Sin embargo, cuando hablamos de potencia bruta, la Switch se ve afectada por su hardware más antiguo. Su chip Tegra X1, aunque brillante para dispositivos portátiles, no puede competir con las últimas ofertas de AMD y NVIDIA.

Hemos revisado las especificaciones de cada una y las hemos comparado a fin de responder a la pregunta: ¿cuál de estas consolas es realmente más potente? Así que, sin más preámbulos, exploremos los detalles y desentrañemos el misterio.

¿Qué tan potente es la Nintendo Switch en comparación con otras consolas?

¿Qué consola es más potente: Nintendo Switch o Xbox Series S?

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La respuesta corta es que la Xbox Series S es mucho más potente que la Nintendo Switch, tanto en términos de CPU como de GPU. La Xbox Series S tiene un procesador AMD Zen 2 de 8 núcleos que funciona a una frecuencia de 3.6 GHz – 3.4 GHz, mientras que la Nintendo Switch tiene un procesador ARM Cortex-A57 de 8 núcleos que funciona a una frecuencia de 1.02 GHz – 1.78 GHz . Esto significa que la Xbox Series S tiene una ventaja significativa en el rendimiento y la velocidad de procesamiento.

En cuanto a la GPU, la diferencia es aún mayor. La Xbox Series S tiene una tarjeta gráfica AMD RDNA 2 de 1280 núcleos que funciona a una frecuencia de 1.565 GHz, mientras que la Nintendo Switch tiene una tarjeta gráfica Nvidia Maxwell de 256 núcleos que funciona a una frecuencia de 307.2 MHz – 768 MHz . Esto se traduce en un rendimiento gráfico muy superior por parte de la Xbox Series S, que puede alcanzar los 4 teraflops, mientras que la Nintendo Switch solo puede alcanzar los 0.393 teraflops. Los teraflops son una medida de la capacidad de cálculo de una GPU, y cuanto más altos sean, más realistas y detallados serán los gráficos.

Nintendo Switch OLED Mario Red Edition

Además, la Xbox Series S tiene más memoria, más ancho de banda de la memoria, más almacenamiento y un tipo de almacenamiento más rápido que la Nintendo Switch. Todo esto hace que la Xbox Series S pueda ofrecer una experiencia de juego más fluida, con tiempos de carga más cortos, resoluciones más altas y tasas de fotogramas más estables.

Por lo tanto, si lo que buscas es una consola con el máximo rendimiento y potencia, la Xbox Series S es claramente la mejor opción. Sin embargo, hay otros factores que pueden influir en tu decisión, como el precio, el catálogo de juegos, la portabilidad o las preferencias personales. La Nintendo Switch tiene sus propias ventajas, como su diseño híbrido que permite jugar tanto en modo portátil como en modo sobremesa, su pantalla táctil OLED (en el modelo más reciente), su sistema de control por movimiento o su exclusividad de algunas franquicias populares como Mario, Zelda o Pokémon. Por eso, te recomendamos que evalúes todas las características y opciones antes de elegir tu consola ideal.

Cuadro comparativo de las especificaciones de la Xbox Series S y la Nintendo Switch

Para facilitar la comparación entre las dos consolas, hemos preparado un cuadro donde se resumen las principales especificaciones de cada una. En el cuadro se puede ver la diferencia de potencia, velocidad y capacidad entre la Xbox Series S y la Nintendo Switch. El cuadro también incluye el precio recomendado de cada consola, aunque este puede variar según el mercado y la disponibilidad.

EspecificaciónNintendo SwitchXbox Series S
Núcleos CPU88
Frecuencia CPU1.02 GHz – 1.78 GHz3.6 GHz – 3.4 GHz
Arquitectura CPUARM Cortex-A57AMD Zen 2
Núcleos GPU2561280
Frecuencia GPU307.2 MHz – 768 MHz1.565 GHz
Arquitectura GPUNvidia MaxwellAMD RDNA 2
Rendimiento (teraflops)0.3934
Cantidad memoria4 GB10 GB
Ancho de banda de la memoria25.6 GB/s224 GB/s – 56 GB/s
Tipo de memoriaLPDDR4GDDR6
Cantidad de almacenamiento32 GB – 64 GB512 GB
Tipo de almacenamientoeMMC – microSDXCNVMe SSD
Precio$299.99 – $349.99$299.99 – $349.99

Comparación de la CPU

La CPU (unidad de procesamiento central) es el componente que se encarga de ejecutar las instrucciones de los programas, como los juegos. La velocidad y el rendimiento de la CPU dependen de varios factores, como el número de núcleos, la frecuencia, la arquitectura y el consumo energético. Veamos cómo se comparan las CPU de la Xbox Series S y la Switch.

La Xbox Series S tiene una CPU de 8 núcleos a 3.6 GHz (3.4 GHz con SMT), basada en la arquitectura AMD Zen 2. Esta CPU es capaz de procesar hasta 16 hilos simultáneos gracias a la tecnología SMT (simultaneous multithreading), que permite aprovechar mejor los recursos de cada núcleo. La arquitectura AMD Zen 2 es una de las más avanzadas del mercado, que ofrece una mayor eficiencia y rendimiento por vatio que las generaciones anteriores.

La Switch tiene una CPU de 8 núcleos físicos, pero solo 4 núcleos lógicos disponibles para los juegos, a 1.02 GHz, basada en la arquitectura ARM Cortex A57. Esta CPU usa una configuración big.LITTLE, que alterna entre los núcleos A57 y los núcleos A53 según la demanda de potencia, pero no puede usar los dos tipos de núcleos al mismo tiempo. La arquitectura ARM Cortex A57 es una de las más antiguas del mercado, que ofrece una menor eficiencia y rendimiento por vatio que las generaciones posteriores.

En conclusión, la Xbox Series S tiene una CPU más potente y moderna que la Switch, con el doble de núcleos lógicos, una frecuencia más alta y una arquitectura más eficiente. Esto le permite ejecutar los juegos con mayor fluidez y estabilidad, y soportar funciones avanzadas como el ray tracing o el audio espacial. La Switch tiene una CPU más limitada y obsoleta, que puede tener problemas para mantener una velocidad de fotogramas constante y ofrecer una calidad gráfica óptima.

Comparación de la GPU

La unidad de procesamiento gráfico (GPU) es un componente que se encarga de generar los gráficos del juego, como los colores, las texturas, las sombras o los efectos de luz. Cuanto más rápida y potente sea la GPU, más calidad gráfica tendrá el juego, y más resolución y fotogramas por segundo podrá mostrar. La velocidad de la GPU se mide en megahercios (MHz), que indican la frecuencia a la que funciona. El rendimiento del punto flotante se mide en teraflops (TFLOPS) o gigaflops (GFLOPS), que indican la cantidad de operaciones matemáticas que puede realizar por segundo.

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Según los resultados de la búsqueda web, la Xbox Series S tiene una GPU de 1565 MHz con 4.006 TFLOPS de rendimiento del punto flotante, mientras que la Switch tiene una GPU de 768 MHz con 393.2 GFLOPS de rendimiento del punto flotante. Un TFLOP equivale a 1000 GFLOPS, por lo que la Xbox Series S tiene una GPU 797 MHz más rápida y 3.6128 TFLOPS más potente que la Switch (393.2 GFLOPS = 0,3932 TFLOPS). Por tanto, la GPU de Switch tiene un rendimiento en coma flotante 10,2 veces inferior al de la GPU de la Xbox Series S, que tiene 4.006 TFLOPS.

Esto significa que la Xbox Series S tiene una GPU capaz de generar gráficos más detallados, realistas y fluidos que la Switch. La Xbox Series S puede mostrar juegos en una resolución de hasta 1440p y a 120 fotogramas por segundo, mientras que la Switch solo puede mostrar juegos en una resolución de hasta 1080p y a 60 fotogramas por segundo. La Switch, en cambio, tiene una GPU más modesta y limitada, lo que afecta a la calidad gráfica y al rendimiento del juego.

Además de la velocidad y el rendimiento del punto flotante, otro factor que diferencia a las GPU de las dos consolas es la arquitectura y el número de transistores. La arquitectura es el diseño y la organización de los componentes de la GPU, que determinan sus capacidades y funciones. El número de transistores es la cantidad de elementos electrónicos que forman parte de la GPU, que influyen en su potencia y eficiencia. Según los resultados obtenidos de la búsqueda web, la Xbox Series S tiene una GPU con una arquitectura RDNA 2.0 y 8.000 millones de transistores, mientras que la Switch tiene una GPU con una arquitectura Maxwell 2.0 y 2.000 millones de transistores.

Esto implica que la Xbox Series S tiene una GPU más moderna y avanzada que la Switch, que le permite soportar nuevas tecnologías como el trazado de rayos y el VRS, y tener un mayor rendimiento y eficiencia energética. La Switch, en cambio, tiene una GPU más antigua y básica, que no admite estas tecnologías y tiene un menor rendimiento y eficiencia energética.

Comparación de la memoria

La memoria RAM es un componente que almacena temporalmente los datos que se utilizan en el juego, como los gráficos, el sonido o la inteligencia artificial. Cuanta más memoria tenga una consola, más rápido y fluido será el juego, y más detalles podrá mostrar. El ancho de banda de la memoria es la velocidad a la que se transfieren los datos entre la RAM y el procesador, y también influye en el rendimiento.

Según los resultados de nuestra búsqueda web, la Xbox Series S tiene 10 GB de RAM, con 8 GB funcionando a 224 GB/s principalmente para ser utilizados con el sistema gráfico y los otros 2 GB a 56 GB/s para ser utilizados para las otras funciones informáticas, y una unidad de almacenamiento SSD de 512 GB con una velocidad de entrada/salida bruta de 2.4 GB/s. Por su parte, la Switch tiene 4 GB de RAM LPDDR4, que funcionan a 1600 MHz en el modo TV, mientras que a una velocidad reducida de 1331.2 MHz en el modo portátil. Además, la Switch tiene un almacenamiento flash eMMC (memoria integrada) de 32 GB con un ancho de banda de 25.6 GB/s.

Esto significa que la Xbox Series S tiene 6 GB más de RAM y un ancho de banda 198.4 GB/s mayor que la Switch. Además, la Xbox Series S tiene un tipo de almacenamiento más rápido y con mayor capacidad que el de la Switch. Estas diferencias se traducen en una mayor velocidad y fluidez del juego en la Xbox Series S, así como en una mejor calidad gráfica y sonora. La Switch, en cambio, tiene una memoria más limitada y lenta, lo que afecta al rendimiento y a los detalles del juego.

Comparación del almacenamiento

El almacenamiento interno es el espacio donde se guardan los juegos y las aplicaciones que se descargan de la tienda digital o se instalan desde los cartuchos físicos. Cuanta más capacidad tenga el almacenamiento, más juegos y aplicaciones se podrán guardar, y menos se tendrá que borrar o archivar. El tipo de almacenamiento también influye en el tiempo de carga de los juegos, siendo más rápido el SSD (unidad de estado sólido) que el eMMC (memoria integrada).

Según los resultados obtenidos de la búsqueda web, la Xbox Series S tiene un SSD personalizado NVME de 512 GB o 1 TB, dependiendo del modelo. Este tipo de SSD ofrece una velocidad de lectura de 2.4 GB por segundo para datos sin comprimir y de 4.8 GB/s para datos comprimidos. Por su parte, la Switch tiene un almacenamiento flash eMMC de 32 GB o 64 GB, dependiendo del modelo. Este tipo de eMMC ofrece una velocidad de lectura mucho menor que el SSD, aunque no se ha especificado cuánto.

Esto significa que la Xbox Series S tiene un almacenamiento interno entre 8 y 32 veces mayor y más rápido que el de la Switch, dependiendo del modelo de cada consola. Además, la Xbox Series S se puede conectar a una unidad externa, como la tarjeta de expansión de almacenamiento Seagate para Xbox Series X|S, que ofrece hasta 2 TB de espacio adicional, mientras que la Switch no. Esto significa que la Xbox Series S ofrece más opciones para ampliar el almacenamiento.

La capacidad del almacenamiento interno determina el número de juegos que se pueden guardar en cada consola. Según los resultados de nuestra búsqueda web, la Xbox Series S puede almacenar entre 8 y 16 juegos, dependiendo del tamaño de cada uno, mientras que la Switch solo puede almacenar entre 4 y 8 juegos.

Conclusión

Después de comparar las especificaciones de las dos consolas, podemos concluir que la Xbox Series S supera por mucho a la Nintendo Switch en términos de rendimiento, calidad gráfica y capacidad de almacenamiento. La Xbox Series S tiene una CPU, una GPU, una RAM y un SSD mucho más rápidos y potentes que los de la Switch, lo que le permite mostrar juegos en una resolución y una velocidad mayores, así como soportar nuevas tecnologías como el trazado de rayos y el VRS. La Xbox Series S también tiene un almacenamiento interno 16 veces mayor que el de la Switch, y ofrece más opciones para ampliarlo con una unidad externa. La Switch, en cambio, tiene unas especificaciones más modestas y limitadas, que afectan al rendimiento y a los detalles de los juegos.

Sin embargo, esto no significa que la Switch sea una mala consola, sino que tiene un propósito diferente al de la Xbox Series S. La Switch está basada en el chip Tegra X1 de Nvidia, que se pensó originalmente para dispositivos portátiles y tablets de bajo consumo de energía. La Switch tiene como principal ventaja su portabilidad y su capacidad de cambiar entre el modo TV y el modo portátil, lo que le da una mayor versatilidad y comodidad. La Switch también tiene un catálogo de juegos exclusivos muy atractivo, como los de las franquicias Mario, Zelda o Pokémon, que son muy populares entre los fans. Además, la Switch tiene un modelo OLED que mejora la calidad de la pantalla y el sonido.

En cuanto al precio, la Switch normal y el modelo OLED suelen ser más caros que la Xbox Series S, que muchas veces se consigue por debajo de su precio recomendado de 299 dólares. Sin embargo, el precio también depende de la disponibilidad y la demanda de cada consola en el mercado. La Xbox Series S queda por debajo de la Xbox Series X y la PS5, pero está más cerca de estas en términos de rendimiento que de la Switch. Queda por ver cómo se comparará una futura Switch 2 a la Xbox Series S.

En definitiva, ambas consolas tienen sus ventajas y desventajas, y la elección dependerá de las preferencias y necesidades de cada usuario. Lo importante es disfrutar de los videojuegos y divertirse.

Eneba
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T1: escritor y editor de contenidos en Tecnobits. Me encanta todo lo relacionado con la tecnología, especialmente el gaming. Desde que tuve mi primera consola, la NES, no he dejado de jugar y disfrutar de los mejores juegos. Mi favorito es Half Life, un clásico que nunca pasa de moda. También soy partidario de Bitcoin, la moneda del futuro que nos ofrece libertad y seguridad. En Tecnobits, comparto mi pasión y conocimiento sobre estos temas y muchos más, siempre con un tono bastante amigable, informal y divertido. Espero que te gusten mis artículos y que me dejes tus comentarios. ¡Gracias por leerme!

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