Kingdom Come: Deliverance ya está disponible en Xbox Game Pass y recibe una actualización gratuita para Series X|S con hasta 60 FPS y mejoras visuales sustanciales.
Uno de los grandes RPG de la pasada generación aterriza en Game Pass con mejoras next-gen
Ocho años después de su lanzamiento original, Kingdom Come: Deliverance vuelve a colocarse en el centro de la conversación. El RPG medieval desarrollado por Warhorse Studios ya está disponible en Xbox Game Pass, y lo hace acompañado de una actualización gratuita que moderniza su apartado técnico en consolas de actual generación.
El título puede jugarse en Xbox Series X|S y Xbox One a través de los planes Premium y Ultimate del servicio. Pero la verdadera noticia no es solo su llegada al catálogo, sino el salto de calidad que recibe en Xbox Series X y Series S.
Una mejora gratuita que transforma la experiencia en consola
Coincidiendo con su desembarco en Game Pass, Deep Silver y Warhorse Studios han lanzado una actualización gratuita para quienes ya poseían el juego en Xbox One y PlayStation 4. En el ecosistema Xbox, la transición es automática gracias a Smart Delivery: basta con descargar el juego en Series X|S para acceder a la versión optimizada.
El parche introduce soporte para hasta 60 FPS, configuraciones de calidad “ultra” y mejoras visuales que acercan la experiencia a la versión de PC. Según el estudio, el objetivo es permitir que los jugadores redescubran la historia de Henry “con el nivel de rendimiento y fidelidad que merece”.
En PlayStation 5 es necesario descargar manualmente la versión específica de nueva generación, aunque el proceso también es gratuito para propietarios de la edición previa. Warhorse asegura, además, que las partidas guardadas se transfieren sin problemas entre generaciones.
La actualización se presentó junto a un tráiler comparativo que muestra mejoras notables en iluminación, nitidez y estabilidad general.
Así rinde en Xbox Series X y Series S
Las primeras pruebas técnicas revelan diferencias claras entre ambas consolas. En Xbox Series X, el juego funciona a una resolución nativa cercana a 1440p reescalada a 4K, con texturas mejoradas y ajustes gráficos en calidad ultra. Existe incluso una opción para activar o desactivar texturas HD, aunque el rendimiento se mantiene similar.
La tasa de imágenes por segundo apunta a los 60 FPS, con caídas puntuales que pueden rondar los 50 FPS en momentos exigentes.
En Xbox Series S, la resolución parte de una base cercana a los 720p nativos, pero la imagen se reescala hasta una salida de 1440p, lo que ofrece un resultado final más limpio y definido de lo que podría sugerir la cifra base. No incluye opción para activar texturas HD, pero el rendimiento resulta sorprendentemente estable, manteniéndose la mayor parte del tiempo en 60 FPS, con descensos mínimos y puntuales.
En conjunto, ambas versiones representan un salto visible respecto a Xbox One, con un mundo más nítido, mejor iluminación y una sensación de fluidez muy superior.
El regreso de una aventura medieval ambiciosa
Para quienes no lo jugaron en 2018, Kingdom Come: Deliverance es un RPG de mundo abierto profundamente sistémico y realista. Ambientado en la Bohemia del siglo XV, dentro del Sacro Imperio Romano Germánico, el juego narra la historia de Henry, hijo de un herrero, cuya vida queda destrozada tras el asalto de su aldea por fuerzas invasoras.
El conflicto histórico entre los partidarios del rey Wenceslao IV y las tropas de Segismundo de Luxemburgo sirve como telón de fondo para una trama de venganza, supervivencia y ascenso personal. El jugador recorre campos, bosques y ciudades medievales mientras participa en una guerra civil y forja su propio destino.
El título destaca por su enfoque “crunchy”: sistemas complejos de diálogo, mecánicas de supervivencia, combate inspirado en técnicas reales de esgrima y una interacción orgánica con el entorno que pocos RPG contemporáneos han logrado replicar.
Además de su historia principal, ofrece fácilmente más de 100 horas de contenido secundario entre misiones, actividades y eventos dinámicos.
Más accesible que nunca
El regreso de Kingdom Come: Deliverance se produce en un momento estratégico, tras el éxito y las nominaciones a Juego del Año de su secuela en 2025. Para muchos jugadores que descubrieron la saga con la segunda entrega, esta es la oportunidad perfecta para volver al origen.
El juego también puede adquirirse por separado en la tienda digital de Xbox, aunque su inclusión en Game Pass lo convierte en una de las incorporaciones más destacadas del mes.
Con su llegada al servicio y una mejora técnica sustancial sin coste adicional, el RPG medieval de Warhorse Studios vive una segunda juventud. Y para quienes disfrutan de experiencias profundas, exigentes y marcadas por el realismo histórico, este puede ser el mejor momento para adentrarse en la Bohemia del siglo XV.









