Cómo instalar el emulador RetroArch en tu Xbox Series X/S

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El «Modo Desarrollador» de la consola ofrece una forma de acceder a las docenas de núcleos de emulación de RetroArch.

Tras el lanzamiento de una nueva consola, los piratas informáticos suelen tardar meses o años en encontrar un agujero en la seguridad de la consola que les permita instalar software casero como los emuladores. Por eso puede sorprender que ya se pueda cargar RetroArch -y su amplia gama de núcleos de emulación para docenas de sistemas clásicos- en las recién estrenadas consolas Xbox Series X/S.

La instalación en este caso no viene por un agujero de seguridad imprevisto, sino por la política de Microsoft de permitir que cualquier consola Xbox One de venta al público se convierta en un kit de desarrollo en toda regla. Tras prometer esa funcionalidad en 2013, hubo indicios de que Microsoft pensaba abandonar esos planes en 2014. En 2016, sin embargo, Microsoft abrió oficialmente la Xbox One, permitiendo a los desarrolladores registrados de la Plataforma Universal de Windows (UWP) cargar y probar contenidos directamente en una consola de venta al público.

Aquí es donde entra Libretro, que decidió a finales de 2018 que se comprometería a crear una build UWP compatible con Xbox One de su popular paquete de emuladores RetroArch. Esa versión se lanzó en Alpha en 2019 y se ha actualizado esporádicamente desde entonces. La última versión también funciona en la Xbox Series X, lo que permite que tu nueva consola simule ser cualquier cosa, desde una Atari 2600 hasta una Wii, y un montón de consolas entre ellas.

Cómo acceder al servicio

Conseguir que RetroArch se instale en tu nueva Xbox no es tan sencillo como insertar una unidad USB y ponerte a jugar. En primer lugar, tienes que registrar una cuenta de desarrollador de Microsoft a través del portal del Centro de desarrollo de Windows («Windows Dev Center»). El registro de una cuenta individual conlleva una tarifa única de 19 dólares, por lo que tendrás que decidir con antelación en qué medida te conviene la posibilidad de ejecutar emuladores en la Xbox.

Una vez registrado, ve a tu consola y busca la aplicación «Dev Mode Activation» en la tienda. El sistema te guiará por unos pasos para vincular la consola a tu nueva cuenta de desarrollador, y es posible que tengas que descargar algunas actualizaciones antes de reiniciar en el modo de desarrollador (si la actualización no se lleva a cabo por alguna razón, este truco puede funcionar para forzar el sistema en el modo de desarrollador).

Ten en cuenta que una consola Xbox en modo de desarrollo no podrá jugar a ningún juego de Xbox de venta al público («retail»), ni en disco ni en descarga. Sin embargo, es relativamente sencillo cambiar de un modo a otro utilizando el menú en pantalla, siempre y cuando estés dispuesto a esperar a que el sistema se reinicie.

Con la consola en modo desarrollador (y conectada a Internet), la pantalla debería mostrar una dirección IP para acceder a la red local del sistema. Escribe esa dirección en un navegador web de tu ordenador para abrir el Portal de Dispositivos Xbox («Xbox Device Portal»). Desde allí, simplemente descarga los archivos y dependencias de RetroArch para Xbox One (etiquetados como «UWP runtime package») desde el sitio web de RetroArch, y luego cárgalos en tu consola utilizando el botón verde «Add» («Añadir») en la página del Portal de Dispositivos.

Cuando vuelvas a tu consola, RetroArch debería aparecer como un proyecto ejecutable siempre que estés en modo desarrollador. Desde dentro de RetroArch, deberías poder utilizar los menús en pantalla para descargar directamente las actualizaciones de la interfaz front-end y los núcleos back-end directamente en el propio sistema.

Ten en cuenta que algunos de los núcleos de emulación incluidos en el paquete de RetroArch requieren un archivo de BIOS extraído del hardware real para funcionar; tendrás que buscar y subirlos tú mismo (desde tu propio hardware legítimo, por supuesto). Y aunque RetroArch tiene un número de ROMs caseras, shareware y de código abierto disponibles para su descarga directamente a través de sus menús del sistema, tendrás que encontrar y subir cualquier ROM adicional (como copias de seguridad extraídas de tu propia colección de juegos) por tu cuenta.

Una potente máquina de emulación

RetroArch se puede ejecutar en casi cualquier cosa, desde la GameCube original hasta la Switch o incluso en una Raspberry Pi barata, por lo que otra consola llena de emuladores podría no parecer tan emocionante. Pero la gente de Modern Vintage Gamer sometió a la Xbox Series S de 299 dólares a sus pruebas de emulación, y encontraron «algunas de las mejores emulaciones que se han visto en una consola».

Esto es especialmente cierto cuando se trata de recrear hardware 3D relativamente reciente y/o difícil de emular, como la Gamecube/Wii, la Saturn o la PSP. En el caso de estas consolas, la potencia extra del hardware de las nuevas Xbox ayuda a que la emulación funcione con más fluidez de lo que cabría esperar de dispositivos más baratos. Siempre que no esperes una autenticidad o compatibilidad totalmente perfectas, parece que el hardware de la Xbox Series X/S puede sustituir bastante bien a los sistemas antiguos.

Los desarrolladores de Libretro seguirán actualizando RetroArch y sus núcleos de emulación subyacentes a medida que pase el tiempo, por lo que los nuevos avances en la tecnología de emulación deberían llegar a la versión UWP de Xbox a su debido tiempo. En este momento, el equipo parece estar cerca de conseguir que el núcleo de emulación de PlayStation 2 PCSX2 sea viable en RetroArch, lo que sería un poco irónico teniendo en cuenta que los juegos de PS2 no son compatibles de forma nativa con PlayStation 5.

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