Google Earth ha activado su simulador de vuelo en la versión web. Descubre cómo probarlo gratis y recorrer cualquier lugar del planeta en 3D desde tu navegador.
Puntos clave
- Google Earth para la web ahora incluye un simulador de vuelo integrado.
- Puedes ejecutarlo directamente desde el navegador, sin instalar aplicaciones adicionales.
- Esta función ya existía en la versión de escritorio, aunque permanecía oculta para la mayoría de usuarios.
Microsoft Flight Simulator ofrece algunos de los entornos virtuales más impresionantes que se pueden disfrutar hoy en día, pero también exige cierta dedicación antes de despegar. Aprender los controles de la cabina, dominar los despegues y aterrizajes, y familiarizarse con numerosos sistemas forma parte de la experiencia.
La nueva función de simulador de vuelo de Google Earth apuesta por una filosofía completamente distinta. En apenas unos clics puedes sobrevolar ciudades, montañas o cañones espectaculares sin preocuparte por configuraciones complejas ni procedimientos de aviación. El objetivo es simple: explorar el mundo desde el aire de la forma más rápida posible.
Un viejo secreto de Google Earth que ahora llega a la web

Como explicó Google Earth en una reciente publicación en X, esta función no es completamente nueva. En realidad, se trata de una adaptación del simulador de vuelo que llevaba años escondido en la aplicación de escritorio.
Aquella versión funcionaba más como un «easter egg» que como una característica destacada. Antes de empezar a volar era necesario seleccionar una aeronave, aprender algunos controles básicos y realizar el despegue manualmente. El enfoque estaba más cerca de un simulador tradicional.
Ahora, al estar integrada en la versión web y disponible de forma gratuita para cualquier usuario, la experiencia es mucho más accesible. No hace falta ningún tipo de entrenamiento previo ni instalar software adicional.
Para probarla, solo tienes que acceder a Google Earth desde tu navegador y dirigirte a la esquina superior derecha para pulsar en Explorar la Tierra (Explorar Earth). Una vez allí, busca cualquier ubicación y activa la función desde el menú superior en Herramientas > Simulador de vuelo.
Google también ha publicado una guía oficial con instrucciones básicas para aprender a manejar los controles. Puedes utilizar tanto el teclado como el ratón, aunque el sistema se basa principalmente en cuatro direcciones: arriba, abajo, izquierda y derecha. Además, es posible ajustar la velocidad de empuje para desplazarse más rápido o más despacio.

Todo funciona directamente desde el navegador, por lo que conviene utilizar un equipo relativamente moderno con Windows o macOS. Durante el vuelo se transmiten grandes cantidades de datos e imágenes en tiempo real, algo similar a lo que ocurre en Microsoft Flight Simulator. Si vuelas a velocidades muy elevadas o tu conexión es lenta, pueden aparecer retrasos temporales en la carga de escenarios y texturas.
Qué tal funciona el simulador de vuelo de Google Earth
Lo primero que llama la atención al despegar es que controlar el vuelo resulta más complicado de lo que parece. De hecho, merece la pena dedicar unos segundos a contemplar el paisaje antes de tocar ningún control, porque es bastante fácil perder la orientación durante los primeros minutos.
Las teclas de dirección controlan los movimientos básicos de la aeronave. La flecha arriba inclina el morro hacia abajo para perder altura, la flecha abajo permite ascender y las flechas izquierda y derecha sirven para inclinarse en esas direcciones.
La clave está en realizar movimientos suaves. Si parece que el avión no responde de inmediato, es mejor esperar unos instantes antes de insistir. Pulsar repetidamente las teclas suele acabar provocando giros bruscos y una pérdida total del control.
Personalmente, los controles mediante ratón me parecieron todavía más difíciles de dominar. Tras apenas unos segundos intentando cambiar de rumbo, terminé volando boca abajo. Poco después, la aeronave comenzó a girar sin control y cada corrección empeoraba aún más la situación.

Por suerte, estrellarse no tiene demasiadas consecuencias. Cuando impactas contra el terreno aparece un sencillo mensaje de «Has chocado. Reiniciar», tras lo cual vuelves al aire casi de inmediato. Después de varios minutos dando vueltas sin control, incluso puede resultar un alivio.
Quizá el principal problema sea que los controles parecen demasiado sensibles. Una opción de reinicio rápido o un sistema de estabilización básica ayudarían bastante a mejorar la experiencia.
Actualmente tampoco es posible pausar el vuelo ni reiniciarlo sin salir completamente del simulador y volver a entrar. Además, no existen cámaras externas, por lo que siempre estarás viendo el mundo desde la perspectiva de la cabina.
Aun con esas limitaciones, la experiencia tiene mucho encanto. Poder sobrevolar cualquier rincón del planeta en tres dimensiones, sin instalaciones ni configuraciones complicadas, resulta sorprendentemente entretenido. Si alguna vez te ha llamado la atención Microsoft Flight Simulator pero no te apetece invertir tiempo en aprender sistemas complejos, esta propuesta de Google Earth ofrece una alternativa mucho más accesible.
Una forma diferente de explorar el planeta
Es cierto que el simulador puede parecer una función algo anecdótica, pero encaja perfectamente con la filosofía de Google Earth. No pretende competir con los simuladores de vuelo más avanzados del mercado, sino ofrecer una forma rápida y divertida de descubrir lugares desde una perspectiva completamente distinta.
Y precisamente ahí está su mayor atractivo: eliges cualquier punto del mapa, activas el modo vuelo y empiezas a recorrer el mundo en cuestión de segundos. A veces, eso es todo lo que se necesita para pasar unos minutos explorando el planeta de una manera diferente.









