Xbox reduce el precio de Game Pass tras la polémica subida, pero elimina Call of Duty como lanzamiento día uno. Te explicamos qué cambia y por qué.
Xbox Game Pass baja de precio tras polémica subida: Call of Duty dejará de llegar día uno
Microsoft ha dado un giro importante en su estrategia con Xbox Game Pass, tras meses de críticas por el fuerte aumento de precios. En una actualización oficial publicada en Xbox Wire, la compañía confirmó una reducción significativa en el coste del servicio, pero acompañada de un cambio clave: los próximos juegos de Call of Duty ya no llegarán desde el primer día.
La información, reportada originalmente por Jez Corden, apunta a algo más profundo que un simple ajuste de precios. Lo que está en juego es el propio modelo de negocio de Game Pass, que parece haber encontrado sus límites.
Un recorte de precio que llega con condiciones
Después de la polémica subida del año pasado —cuando Game Pass Ultimate pasó a costar $29.99 al mes, un aumento cercano al 50%— Microsoft ha decidido dar marcha atrás parcialmente.
Desde ahora:
- Game Pass Ultimate baja a $22.99 mensuales
- PC Game Pass desciende a $13.99 mensuales
Este ajuste responde directamente a la reacción de los usuarios, que durante meses cuestionaron si el servicio seguía ofreciendo el valor que lo convirtió en el “mejor trato del gaming”.
Sin embargo, el recorte no llega solo. También marca el fin de una de las apuestas más ambiciosas de Microsoft en los últimos años.
Precios de Xbox Game Pass tras el ajuste (2026)
| Plan | Precio (USD/mes) | Plataforma | Diferencia clave |
|---|---|---|---|
| Game Pass Essential | $9.99 | Xbox, PC, nube | Catálogo reducido (50+ juegos) |
| Game Pass Premium | $14.99 | Xbox, PC, nube | Juegos llegan hasta 1 año después |
| PC Game Pass | $13.99 | Solo PC | Lanzamientos día uno (incluye Call of Duty) |
| Game Pass Ultimate | $22.99 | Xbox, PC, nube | Día uno sin Call of Duty + más beneficios |
Call of Duty deja de ser un lanzamiento día uno
El cambio más importante afecta a Call of Duty, una de las franquicias más rentables de la industria.
A partir de este año:
- Los nuevos juegos de Call of Duty ya no se lanzarán día uno en Game Pass
- Llegarán al servicio aproximadamente un año después, durante la temporada navideña
- Los títulos anteriores, como Black Ops 7, seguirán disponibles en el catálogo
La decisión no es casual. Según el análisis de Corden, Call of Duty terminó siendo demasiado grande para el modelo de suscripción, tanto por costes de desarrollo como por su dependencia de ventas tradicionales a precio completo.
En otras palabras, Game Pass no pudo absorber el impacto económico de incluir un juego que normalmente vende millones de copias a $70 o más.
El problema de fondo: cuando el éxito rompe el modelo
Durante los últimos años, Game Pass funcionó bajo una lógica clara: atraer usuarios con lanzamientos día uno de estudios propios. Pero la adquisición de Activision Blizzard cambió las reglas del juego.
Incluir Call of Duty parecía un movimiento lógico para impulsar suscripciones. Sin embargo, según fuentes citadas por Corden, ocurrió lo contrario:
- Las ventas tradicionales del juego se redujeron (canibalización)
- El coste de mantenerlo en el servicio fue demasiado alto
- El crecimiento de suscriptores no compensó esas pérdidas
Microsoft incluso utiliza un sistema interno que “carga” el impacto financiero de Game Pass a los estudios, lo que significa que incluir un título tan grande puede afectar directamente a los presupuestos de desarrollo.
El resultado fue un desequilibrio: demasiado gasto para sostener un solo producto dentro del servicio.
Un servicio más flexible en el horizonte
Más allá del ajuste inmediato, Microsoft ya estaría trabajando en una transformación más profunda. El objetivo a largo plazo sería convertir Game Pass en un sistema más flexible, donde el usuario pueda configurar su suscripción según sus necesidades.
Entre las ideas que se barajan:
- Quitar servicios como juego en la nube para pagar menos
- Elegir qué beneficios incluir, como suscripciones adicionales
- Crear paquetes personalizados en lugar de un modelo único
Incluso han aparecido nombres internos como “Duet” y “Triton”, que apuntan a nuevos niveles o configuraciones del servicio en desarrollo.
El equilibrio entre valor y sostenibilidad
A pesar de la salida de Call of Duty como lanzamiento inmediato, Game Pass Ultimate mantiene una oferta robusta. El servicio seguirá incluyendo:
- Cientos de juegos en consola, PC y nube
- Lanzamientos día uno de Xbox Game Studios (excepto futuros Call of Duty)
- Beneficios adicionales como Fortnite Crew, EA Play y Ubisoft+ Classics
Este último punto es importante: servicios como Fortnite Crew o Ubisoft+ se mantienen dentro del precio, lo que explica por qué la suscripción no vuelve a su antiguo coste de $19.99.
Un cambio que reconoce el error
En esencia, esta reestructuración es vista como una admisión implícita. La apuesta de subir precios para compensar Call of Duty no funcionó como se esperaba.
Las encuestas internas y el feedback de la comunidad eran claros: la mayoría de los usuarios prefería pagar menos aunque eso implicara perder algunos beneficios, especialmente si esos beneficios no eran esenciales para todos.
Además, como señala el propio Corden, los jugadores de Call of Duty suelen preferir comprar el juego directamente, mientras que los usuarios de Game Pass buscan variedad más que un solo título dominante.
Un nuevo rumbo para Xbox
Con Asha Sharma al frente de Xbox, Microsoft parece estar reaccionando rápido a los problemas del servicio. La reducción de precio y el rediseño del modelo apuntan a un intento de recuperar el equilibrio entre valor para el usuario y sostenibilidad del negocio.
El gran desafío ahora es otro:
volver a hacer de Game Pass una propuesta irresistible sin depender de apuestas insostenibles.
Porque si algo ha quedado claro tras este movimiento, es que incluso el servicio más popular del gaming tiene límites… y Call of Duty ayudó a encontrarlos.













